El antiguo Iriarte

Ropa, zapatos y bolsos para una mujer real

Mujeres Bellas

Mujeres Bellas

Por Sandra Solís

Veo Mujeres Bellas cada mañana. Mujeres que se levantan día a día e intentan dar la mejor versión de sí mismas. Mujeres que rastrean los puestos de fruta buscando piezas exquisitas, mujeres que sueñan con una historia y al levantarse la escriben, mujeres que tiran de su cuerpo y su maltrecha salud pase lo que pase, mujeres que se tienen que volver a reconocer cuando la menopausia revira sus cuerpos, mujeres que sonríen y siguen hacia delante tras despedir a su compañero de andadura en la vida, mujeres que cuidan a las personas que amaron y que se han vuelto otras con la vejez, mujeres que estudian y buscan aquello que piensan que las hará felices, mujeres que capturan la vida a través de su cámara, mujeres que se reinventan, mujeres activas…

No veo, sin embargo, que la publicidad represente a esas mujeres. Me siento frente a la tele o abro una revista de moda (dirigida a mujeres) y la imagen preponderante es la de chicas despampanantes anunciando cremas antiarrugas que obviamente no necesitan, modelitos imposibles, tiritas para pies perfectos o friegasuelos con tacones. Las mujeres bellas no tienen medidas perfectas y hacen muchas más cosas que lavarse el pelo con champú de keratina o devanarse los sesos buscando el tono adecuado del último maquillaje antiarrugas del mercado. Por eso, en El antiguo Iriarte hemos buscado a una mujer bellísima, llamada Luz Sol, para fotografiar a otras Mujeres Bellas que admiramos y a las que les gusta nuestra ropa. Mujeres como nosotras, con sus inquietudes, sus fortalezas, sus edades y sus cuerpos. Todas únicas y diferentes. Mujeres reales, que se han ganado las arrugas a pulso, que tienen su estilo vistiendo y las modas se las traen al pairo, mujeres que no callan, que se van conociendo y siguen en ello, con aceptación y cariño, mujeres de corto y largo recorrido. Mujeres Bellas.

Y las hemos retratado con prendas que ellas han escogido y en lugares que para ellas son cotidianos. Porque en El antiguo Iriarte las escuchamos y compramos lo que ellas nos demandan, lo que las hará sentirse más cómodas y lo que las hará gustarse, que no gustar. Esta campaña otoño invierno 2018 va por vosotras, Bellas.

 

Ana, 52 años, ama de casa.

Con Ana siempre tengo la misma discusión. Ella me pide una talla, por lo general grande, y yo siempre le doy una o dos menos. “Con esta tienes de sobra. Hazme caso”. Y acierto. Pero, a la siguiente, ella vuelve a insistir. “Dame una talla más que he engordado, que he dejado de fumar”. Y yo me río. Y ella, también. Ana es confidente y amiga. Una mujer bellísima sin pelos en la lengua que cada vez apuesta más por la comodidad. “Te dejo la compra que voy a tomar un café”. Claro, Ana. Faltaría.

Foto: Ana lleva un chaquetón de estilo marinero de Bato Peto y un bolso bandolera de la colección Miss Duck de Mandarina Duck.

 

Mujeres Bellas

 

Cova, profesora universitaria jubilada, 68 años.

Cova es pequeña pero se atreve con cualquier cosa. Le gusta la ropa versátil, desenfadada y con un punto rompedor. Como es ella, una mente inquieta, siempre creando, tramando, ideando. Sentadas en las sillas de mi abuela, en la tienda, nos hemos contado muchísimos secretos. Intensas y apasionadas, ambas, nos reímos de nosotras mismas y nos preguntamos: “¿Cómo desconectarnos?”. Y nos reímos a carcajadas. Tan pronto está escribiendo un libro sobre la historia de su familia, le hace un cómic a uno de sus hijos por el cumple o se enreda con la decoración, que le chifla, y se pone a decapar un mueble. Cova es, simplemente, genial.

Foto: Cova en su casa con un vestido de paño de cuadros de Humility 1949 y unas chaqueta de punto negra de La Fée Maraboutée.

 

Mujeres Bellas

 

Lu, 16 años, estudiante.

Lu mide 1,70, está proporcionada, tiene una melena rizada espectacular, que ahora se plancha, y unos ojos que resucitan a un muerto. Pero considera que es demasiado alta, que toda la ropa le queda mal porque lo que le va bien de cadera le sobra un kilómetro en la cintura, le gustaría tener el pelo liso y considera que sus ojos son excesivos. Aún no tiene muy claro cual es su estilo y, entretanto, viste como el resto de las adolescentes: pantalones pitillo, jerséis oversize y deportivas. Ha posado muchas veces para la tienda y cada vez que publico una foto me dice lo mismo: “mamá, cómo publicas eso, estoy horrible”. Qué cosas, yo siempre la veo bellísima.

Foto: Lucía en el Campillín con un pantalón de La Fée Maraboutée, Jersey y cazadora acolchada de Lolitas&L, botas de Janet Sport y bandolera de Plinio Visona.

 

Mujeres Bellas

 

Patricia, 33 años, enfermera y mamá de Claudio.  Rosario, funcionaria, 53 años. Son la menor y la mayor de cinco hermanos.

Patri y Rosario, la menor y la mayor de cinco hermanos, son inseparables y casi siempre vienen juntas a la tienda. A las dos les encanta la colección de Lolitas&L pero no le hacen ascos a cualquiera de las firmas de El antiguo Iriarte. Patri acaba de ser mamá y llama a su hijo bebé. “A ver Bebé, duerme que mamá va a mirar ropa”. Y se prueba, y sale y entra del probador y coge lo que quiere y lo deja y lo tantea. Porque se conoce muy bien, sabe lo que le gusta y es franca y decidida. Y apunta: “esto para ti”, mientras le pasa a su hermana un vestido. “Es de tu estilo total”, añade. Y la mayor,  más tranquila, se deja aconsejar por la pequeña, un torbellino, mientras acuna a su sobrino. Y nosotras estamos en medio de esa relación familiar y fabulosa que nos encanta.

Foto: Patri lleva un vestido de Lolitas&L, chaqueta calabaza de La Fée Maraboutée y botines de Pons Quintana. Rosario, blusa de La Fée Maraboutée, botines de Wonders y mochila de Mandarina Duck.

 

Mujeres Bellas

 

Luisa, funcionaria jubilada, 68 años.

Luisa se apoya en un bastón, para no perder el equilibrio, y camina despacio, siempre con Nora, su galgo de pelaje atigrado, junto a ella. El collar de la perra perfectamente coordinado con los colores del atuendo de su dueña. Luisa lleva 20 años peleando con el cáncer y, entre medias, con otros tantos males derivados. Pero cada día pinta el ojo para salir y cambia de bolso (tiene modelos de la tienda de hace 30 años). Y tiene un humor inteligente y ácido, casi corrosivo, que me encanta. Con su oncóloga bromea: “Yo no me voy a morir. Con todo lo que tengo, quedo de muestra”.

Foto: Luisa, que lleva un peluche de Lauren Vidal, pañuelo de HC Complementos y bolso de Mandarina Duck, con Nora en El Campillín.

Mujeres Bellas

 

Bea, 22 años., estudiante

Bea es bajita y delgada. A duras penas logra que una 36 no le siente holgada, pero se lo toma con humor. Le apasionan los bolsos y los zapatos y, no sé cómo lo hace, pero tiene un ojo clínico para fijarse en las piezas más caras de la tienda. Es alegre, vivaracha y muy divertida. Tiene un amor a distancia, conduce un Escarabajo rojo antiguo que le regaló su padre y que fue a buscar no sé a dónde y habla un inglés perfecto. Siempre viene a la tienda con Ana, su madre, y ha posado para nosotras en varias ocasiones. Qué decir que es fotogénica, graciosa a más no poder, payasa y muy vitalista. Y la queremos mucho, qué carajo.

Foto: Bea lleva un plumas de Geox, una bufanda de Lusol y un bolso de la colección Mellow de Mandarina Duck.

 

Mujeres Bellas

 

Pilar, “taitantos”, funcionaria.

 

Pilar lleva el pelo rojo y los labios pintados. Le chiflan los colores vivos y cada temporada viene a buscar las camisetas de Lolitas&L. ¡Cuántas tendrá! Tiene un estilo tan definido que en los muestrarios de esta marca siempre compramos dos o tres modelos pensando en ella. “Esta para Pilar”, nos decimos mi hermana y yo. Y no falla.

Foto: Pilar viste una camiseta de Lolitas&L con estampados de muñecas, bolso Mini Mellow amarillo de Mandrina Duck y botines de plataforma de Wonders.

 

Mujeres Bellas

 

Marta, Asun y Toya, “Las chicas Iriarte”, trabajan juntas, cerca de la tienda, y no confiesan su edad ni a tiros.

A media mañana, Marta, Asun y Toya salen a tomar el café y raro es el día que, como mínimo, no se asomen al escaparate y me saluden desde el exterior. Yo me río y salgo a charlar con ellas. “¡Hola chicas! ¿Visteis que cosas más chulas han llegado?”. “Sí, estuvimos ayer con tu hermana y ya compramos”, me informa Marta para evitar que mi ansia de venta no las seduzca. Pero aún así no se resisten y entran a echar un vistazo. Son buenas amigas y se conocen, por eso ejercen con desparpajo de asesoras unas de otras. Y Vanessa y yo ahí estamos, sacándoles aquello que mejor les va y disfrutando del desfile. Su visita siempre es motivo de risas y de celebración. Por algo son “Las chicas Iriarte”.

Foto: Toya lleva un plumas de Lauren Vidal y un bolso de Plinio Visona, Asun viste un peluche de print animal de La Fée Maraboutée que acompaña con un bolso de Gabs y Marta, jersey de Bato Peto, abrigo de La Fée Maraboutée y bolso de pelo de Plinio Visona.

 

Mujeres Bellas

 

Aude, 38 años, comercial

 

El destino quiso que con apenas 22 años, Aude dejara Lille, su pueblo natal en Francia, y acabara en Oviedo para aprender castellano. Aquí conoció a su chico y tuvo a su hijo, Leo, con el que tiene una complicidad maravillosa. Aude tiene ese “chic” francés que la hace elegante lleve lo que lleve, hasta con las botas de agua y los guantes de podar, en su huerto, tiene esa sencilla sofisticación que, además, envuelve con una voz melódica, pausada y bajita, cómo no, con acento francés y una sonrisa preciosa. Le van de cine las faldas de tubo con largo midi o un simple vaquero con camisa blanca y carmín en los labios.

 

Foto: Aude lleva una chaqueta de punto de La Fée Maraboutée y un bolso mochila multicolor de Gabs.

 

Mujeres Bellas

 

Teruchi, “casi 80”, ama de casa.

“¡¿Pero cómo está esta ciudad?! ¡Está muerta! ¡No hay un alma por la calle!”. Esto lo dice Teruchi, desde la puerta, apoyada en el umbral, enfatizando sus palabras. Y entra y va directa hacia unos zapatos planos de cordones. “¿Cómo son? ¡Qué cosa más ideal!”, dice mientras los coge y los remira. Y cambia de tema, y te habla de sus hijos (ha tenido once, nada menos) y de que está hasta el gorro de ir al súper y de hacer la “dichosa comida” para un par que todavía andan por casa. Tiene una energía espectacular y luce divina, siempre inmaculada y con un gusto exquisito. “¡Ay! Ya no se hace ropa como la de antes, ahora son trapos. ¡Si mi madre lo viera! Una mujer elegantísima que murió con 92 años”. Ella tiene “casi 80”. Pero la vitalidad de los 20. Yo la adoro.

Foto: Teruchi en Coalla Gourmet con un abrigo de pelo de Lauren Vidal y un bolso góndola de Gabs.

 

Mujeres Bellas

 

María, 67 años, ama de casa.

Conozco a María desde mi adolescencia, desde tan joven que la quiero. Pequeña y rellenita, María ha hecho mil dietas a lo largo de su vida hasta que hizo las paces con su metabolismo. Pero yo siempre la he visto preciosa. Su sonrisa, perenne, es bondadosa y cándida y su mirada, vivaracha y dulce. Le gustan las blusas holgadas, los colores vivos y los zapatos de cuña. Hace tres años, de forma repentina, perdió a su compañero, a su amigo, al amor de su vida. Y tuvo que aprender a seguir sin él, a vivir en solitario, siempre arropada por unos hijos que la adoran. Cada viernes, cuando sale de la pelu, viene a vernos. Con su linda sonrisa. Se sienta en una de las sillas de la tienda y nos contamos la vida. Nos presta…

Foto: María en Isidoro, su peluquería de toda la vida, vestida con un blusón de Bato Peto, deportivas de Janet Sport y bolso de Gabs

 

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Mujeres Bellas

 

Luz Sol, 57 años, administrativa y fotógrafa pasional.

 

Luz apareció en nuestras vidas hace algo más de tres años, ¿tanto ya?, para proponernos participar en su serie fotográfica “Rostros de Oviedo”. La conexión fue inmediata y el cariño y la admiración mutua ahí quedaron, aguardando. Al idear la campaña “Mujeres Bellas” nos vino su nombre al instante. Sensibilidad, delicadeza, gusto y feminidad son el denominador común en todas sus instantáneas. Nos pusimos en contacto y le contamos nuestra idea. Desde ese momento, Luz se involucró al cien por cien. Se ilusionó,  propuso, quedó y creó tal magia con todas las Mujeres Bellas que el proyecto se hizo aún más grande por el tamaño de los corazones de quienes lo han habitado. Gracias Luz, ha sido un placer y un privilegio.

Foto: Autorretrato de Luz Sol. Lleva un vestido con estampación floral y aire vintage de La Fée Maraboutée.

 

Mujeres Bellas

 

Mujeres Bellas comenzó a gestarse en verano. A partir de una idea, salió esta campaña. Convencer a sus protagonistas, escribir los textos, seducir a Luz – que he de decir que fue facilísimo desde el minuto cero- , escoger los looks, buscar las localizaciones, quedar, compaginar agendas y ánimos y crear esa magia que surgió entre todas nos ha llenado de orgullo y satisfacción. Una experiencia enriquecedora, creo, que para todas. Cuando todo estaba llegando a su fin, surgió una duda. ¿Cómo mostrar todo este material de una forma bonita? Había pensado en preguntarle a un amigo, Ezequiel Sebastián Beltrán, diseñador gráfico y creador de Objetivo Drone, una empresa de vídeo y fotografía aérea, y, casualmente, pasó un día por la tienda a saludar. “A ti quería verte yo”, le dije. Y le conté. Y al igual que Luz, se implicó desde el minuto cero. “Jo, qué idea tan chula”, aseguró. Y se puso a trabajar desde ya. Suyos son los diseños de todos los carteles,y la autoría del vídeo cuyo enlace tenéis a continuación. Qué decir que todo me parece precioso.

Gracias Eze, gracias Luz y gracias, sobre todo, a todas las Mujeres Bellas que pasáis cada día por la tienda.

 

 

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