Formulario de contacto

El antiguo Iriarte

Ropa, zapatos y bolsos para una mujer real

Complementos para una escapada

Por Sandra Solís

Hace un par de semanas, mi chico y yo nos escapamos cuatro días a Oporto. Queríamos recorrer sus calles, degustar sus vinos, disfrutar de su gastronomía y bailar tango, danza que nos apasiona y a la que esta ciudad tiene mucha afición. Llegamos de viernes al mediodía y, justo esa noche, teníamos intención de ir a nuestra primera milonga. Pero esta hermosa urbe nos sedujo de tal manera que durante la tarde pateamos tanto que a las nueve de la noche no había por donde cogernos. ¡Cómo para ponerse unos tacones y salir a la pista de baile! Si apenas pudimos subir las escaleras de nuestro apartamento. Un ático lindísimo, en plena Rua Santa Caterina, pero de tres alturas sin ascensor.

Los que conozcáis Oporto sabréis cómo es esta ciudad. Las cuestas de Oviedo son anecdóticas comparadas con las de la antigua capital lusa. Ahora para arriba, ahora para abajo, otra vez para arriba y vuelta a bajar. Y, para más inri, las aceras son estrechas y la calzada, muchas veces, empedrada. Al final del día, los gemelos parecen dos bolas de acero. Te pesan y están entumecidos.

P1030939

Frente a las casas de la Ribeira, con mi bolso de Mandarina Duck cruzado en bandolera

P1040004

Tomando uno de los viejos tranvías que recorren Oporto, con mis deportivas, mi foulard y mi bolso de lona

P1040066

De camino hacia la Catedral nos topamos con estas maravillosas fachadas de azulejo portugués

Pero, después de la paliza del primer día, nuestro fin de semana terminó con éxito gracias a que nos lo tomamos con más calma y a que ambos nos llevamos unas estupendas deportivas para patear la ciudad. Las dos son de Guardiani Sport, una marca italiana que hemos incorporado este año a El antiguo Iriarte. Los tres días siguientes, me apetecía comerlas a besos. Su confortabilidad hizo que mis pies no sufrieran y por la noche pudiera subirme a los tacones y bailar unos tangos en las milongas de Oporto.

Esto me ha hecho reflexionar sobre los complementos que yo considero básicos para una escapada de fin de semana a otra ciudad. Y digo a otra ciudad porque no es lo mismo ir a una playa o un balneario, por ejemplo. Aquí estamos hablando de caminar durante horas. Bien, para mí, estos complementos son tres. El primero, calzado cómodo. Las deportivas son estupendas durante todo el año, además ahora son tendencia y las puedes encontrar de todos los colores, materiales y precios. Pero ahora que ya estamos en primavera y el verano está a la vuelta de la esquina, también vienen bien una buenas sandalias. Para patear las calles, las mejores son las de suela gruesa y acolchada, con tiras anchas y suaves, que no te rocen, y que te sujeten muy bien el pie. En estas fotos os muestro algunos modelos que irían muy bien, son de To Be, Wonders y Geox.

 
P1040191 P1040198
P1040194 P1040188

El segundo de mis complementos básicos para una escapada es un bolso de lona. Yo siempre llevo alguno de Mandarina Duck, una de las marcas que más tiempo llevamos vendiendo en la tienda y de la que Vanessa y yo somos auténticas fans. Tiene muchas colecciones idóneas para viajes pero la MD20 es la veterana y sus resultados están más que comprobados. Son bolsos extremadamente ligeros, tienen mucha capacidad y se presentan en diversas formas, tamaños y colores. Van a la lavadora y aguantan carros y carretas. Ideales para cámara de fotos, planos, guía de viaje, documentación y hasta para llevar las compras. Además, su diseño es unisex y le encajaría a tu chico tan bien como a ti. Y vacíos ocupan tan poco que los puedes plegar para guardar en la maleta. ¡Vamos! Un básico imprescindible. Mira qué bonita es la nueva colección.

Y el tercer complemento que nunca falta en mi equipaje es un foulard. En Oporto tuvimos un tiempo estupendo, pese a ser marzo. Los cuatro días lució un sol espectacular pero a primera hora y a media tarde, cuando Lorenzo perdía fuerza, refrescaba repentinamente. Cuando sientes frío, abrigar la garganta o echarte un echarpe por los hombros puede transformar un momento incómodo en otro muy agradable. Además, hay pañuelos tan bonitos que pueden hacer que tu look sea muy especial. Y ocupan poquísimo. Yo los anudo a la bandolera del bolso y a correr. A Oporto me llevé uno negro liso, muy soso en sí pero muy combinable con toda la ropa que metí en mi bolsa de viaje y muy amoroso al tacto. Pero ahora me acabo de adjudicar uno blanco con flores azul marino y turquesa, de La Fée Maraboutée, que estoy deseando estrenar. Mirar qué colorido.

 

P1040203

Y hasta aquí mis básicos para este tipo de escapadas. Por cierto, os recomiendo visitar Oporto. Es una ciudad bellísima donde se come muy bien y a muy buen precio y donde hay cientos de cosas que visitar. No os perdáis la Estación de San Bento, el mercado de Bolhao, la Torre de los Clérigos, la Catedral de la Sé o el Palacio de la Bolsa. Por supuesto, cruzar el puente Luis I sobre el Duero para contemplar el hermoso barrio de la Ribeira, con sus casas de colores, desde la otra orilla, donde están las principales bodegas de la ciudad. Y dejaros caer por la librería Lello , daros un capricho en La vida Portuguesa, una tienda fascinante donde encontrarás productos lusos de toda la vida en sus envoltorios originales (jabones, aceites, chocolates, latas de sardinas, libretas con estampación de azulejos o mantas), tomar un cafetín en la Galería de Paris (un café presidido por una gran lámpara hecha de trompetas, estanterías repletas de viejos juguetes y antigüedades y hasta un 600 colgado en la pared) y coger el tranvía nº1 hasta la desembocadura del río. Es un paseo precioso que podéis rematar degustando un delicioso pescado o pulpo a la brasa en el puerto de Matosinhos.

¡Feliz escapada!

 
P1040059

Un 600 adorna una de las paredes del café de la Galería de París.

P1040053

Curioseando entre los maravillosos artículos del gran bazar La vida Portuguesa.

P1030926

La línea 1 del tranvía te lleva por un “Passeo alegre” hasta la desembocadura del Duero.

 

Deja tu comentario

  • (will not be published)